ADIÓS, ADIÓS

Auelita.  Tú quédate paradita aquí en la puerta, Ok.  Yo timbro y tú abres la puerta y ves como me voy a la escuela.

Claro que sí, le dije, siguiendo el juego que protagonizaron hoy.

 Angielisita y Kamilita, en gran complicidad, timbraron la puerta.  

Me voy abuelita, me dijo Angie.

Que te vaya bien hijita.  Que Dios te bendiga  Escuchará bien a la profesora. Hará lo que le indica.  Jugará con las amiguitas.  Esperará su turno. Compartirá sus cosas y no se deje ofender.

Si auelita.  Adio adio. 

 Y corría feliz saltando por el patio como una gacela.

Ecuela ecuala Ok, repetía Kamilita, siguiendo el juego, corriendo y dando vueltas por el patio.

Simulaban subir al bus y se despedían alegremente con su manitas y amplia sonrisa.

El toque de timbre y bienvenida, era la segunda parte del juego.  Luego, recibimiento emocionado,  con abrazo incluído. 

 Cómo les fue a mis chiquitas.  Aprendieron muchas cosas?

Si auelita.  Me gustó la escuelita.  La que queda frente a tu casa.  Hice la A y el 1 2 3 4.  Trae el librito.  Yo te enseñaré. Ya sabo, me dijo Angie.

Kamiilita corrió en busca de los libros. Siempre sabe en donde encontrarlos.  

Luego, el juego se repite.  Despedida y bienvenida, con timbrada, abrazo y todo lo demás.

Todo indica que Angielisita ya está lista para ingresar al Preescolar.  Y lo toma de muy buen humor.  Dios quiera que sí.  

Pequeñitas.  Son tan listas.  Tienen el espíritu inquieto y rebelde, capaz de mover el mundo en la nueva generación.

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