
Mira abuela. Se me cayó el diente. Ya le dije al ratón Pérez que me traiga el regalo.

Y por supuesto., la carta llegó.
Esa fue la novedad de mi Angielisita que perdió hoy, a los cinco años y 6 meses de edad, su primer dientecito de leche.
Angie me comunicó la novedad vía FaceTime. Elisita, su madre, me envió su fotografía, la del dientecito que le guardó celosamente en un cofre y la carta del ratón Pérez.
Todo fue después de haber disfrutado de una tarde amena en la piscina y de haber jugado a la alfombra mágica de Aladino, en la casa de la abuela.
Así fue
Mira abuela, yo soy la princesa Jazmín, Mira como vuelo en la alfombra mágica. Me voy a Miami, a Cuba y a Ecuador, me dijo Angielisita, mientras jugaba sobre un póster grande en la alfombra de la sala.
Tú eres Aladino, le dijo a Kamilita, quien inmediatamente se subió sobre la alfombra imaginaria para cuidar a la princesa Jazmín que estaba ya a punto de alzar el vuelo.
Auela, auela. Este es el bebé de Aladino. Te lo encargo. Cuídamelo, me dijo Kamilita, para no dejar solo al muñequito con el que jugaba.
Pronto emprendieron el vuelo corriendo por toda la casa, hasta que terminaron jugando a las escondidas
Kamilita tiene su escondite favorito bajo una mesa celosamente cubierta con una manta por el abuelo.
Angie, en cambio, optó por otro medio.
Mira abuela. Yo me pongo esta diadema de gato y tú no me ves. Soy invisible.
Mi búsqueda es más ingeniosa. Debo pasar junto a ella fingiendo no verla.
Ay mis niñas. Que bella imaginación.
