
Hoy es un día cotidiano de verano. Un día soleado, con mucho calor y humedad. No inspira salir a distracciones externas sino a refugiarse en casa y buscar maneras de entretener a Angielisa y Kamila.
Jugar a las escondidas es una de esas actividades. La abuela es la encargada de contar de 1 al 20, tanto en inglés como en español. El abuelo es quien les ayuda a escoger el mejor escondite.
Mi tarea es encontrarlas. Recorro y recorro la casa. Busco en donde puedo., Paso una y otra vez a su lado y simulo no verlas para demorar el juego y mantener la expectativa.
Al comienzo, total silencio, Poco a poco empiezo a percibir sus movimientos en armarios, cajas, puertas y más sitios imaginables.
No las veo. Dónde se habrán escondido. No las encuentro Las viste? pregunto al abuelo.
No. Para nada, responde
Aqui toy, grita Kamila.
Chito chito. Replica indignada Angielisita a quien debo seguir buscando para nominarle como la ganadora.
Al Fin las encuentro. Risas y abrazos y el juego se repite hasta el cansancio.
Pequeñitas. Como no disfrutar de sus juegos y travesuras hasta que su madre llegue a recogerlas.
