¡AY DE MI LLORONA, LLORONA. YO TE VI!

Kamilita

¨Saia del templo un día llolona … Yo te ví.  Ay de mi llolona,,,¨

Así encontré a mi Kamilita cantando a voz en cuello esta famosa canción mexicana. Su voz inundaba el ambiente de su casa. Con su manito izquierda  rasgaba las cuerdas de su miniguitarra; con la otra, tocaba las teclas de su minipiano y,  con su piecito,  marcaba el ritmo de la canción  ¡Una verdadera orquesta en miniatura!

Kamilita y su miniorquesta

Dios mío ¿De dónde salió tanto talento y tan espontánea iniciativa?  Tiene de quien heredar, me dije.  Mi padre cantaba hermoso y tocaba la guitarra.  Mis hermanos Marco y Sylvita igual.  También su bisabuelo y familia paterna.

¡Qué bonita canción!, le dije, con una sonrisa. ¿Dónde la aprendiste?

Mi mamá, respondió Kamilita, con sus ojitos negros  brillantes de orgullo. Ella me  canta siempre. Esa canción le cantaba el niño a su abuelita.

Ah… ¿Vieron la película de «Coquito»?«, pregunté.

¡No, auela! ¡Te equivocate! , exclamó Kamilita, moviendo sus manitos.. Ese cuento me lee mi mamá.  El niño fue a buscar a su abuelo a otra palte y luego…encontró la guitarra y cantaba. Y luego… la Coquito, que era viejita como tú, se acordó de su papá.

¿Y qué pasó con el niño? pregunté, intrigada.

Y luego… vino el pájalo calpintelo y Aladino con la pincesa Jazmín y se fueron volando por los cielos. Y luego… ¡Asomaron los dinosaurios! ¡Y querían morder al niño!, exclamó, batiendo nuevamente sus manitos.

¿Le picaron?» pregunté, siguiendo su juego.

¡No, auela! ¡Te equivocate otra vez! respondió Kamilita, con una carcajada. «¡Los dinosaurios no tienen pico! Se fueron corriendo con los patos. Y luego… asomó la araña,¡gigante y peluda, y luego… la ardilla corrió durísimo. Y luego…las agartijas subieron al álbol,  Y luego… todos se fueron a hacer caquita, concluye la narrativa con una carcajada aún más sonora.

Ahora, con sus tres años y medio, Kamilita sigue cantando, improvisando letras y narrando cuentos con la vívida imaginación de su edad. Si no encuentra un instrumento, hace de un juguete su micrófono para sus interpretaciones.

Preciosa.  Mi niña es increíble. 

Kamilita, al igual que otros niños de su edad, mezclan elementos de diferentes historias y películas en sus juegos y narraciones, como parte de su proceso de desarrollo cognitivo y creativo. Asi exploran diferentes ideas y construyen su propia comprensión del mundo.

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