
¡Sorpresa! Llegó el día tan esperado. Lunita Rosalía se lanzó a su primera gran aventura. Dio su primer paso ¡ella solita!. Lo hizo mientras el mundo, incluidos nosotros, estaba sumido en el “Habemus Papam”, noticia en la que se anunciaba la nominación del nuevo líder espiritual del mundo, León XIV
A día seguido, Lunita tenía el mejpr regalo para su madre, justo en vísperas de la fecha dedicada a festejarlas. Toda intrépida, abrió sus bracitos, un tanto temblorosa y caminó hacia Sofía, para fundirse luego en un abrazo inmenso, tierno, indescriptible.
Lunita tiene once meses. Sus primeros pininos fueron en semanas anteriores, empujando cajas de cartón, sillas e incluso su propio andador. Muy precavida, caminaba pegadita a las bancas, a las cómodas o tomada de la mano, asegurándose de tener protección, hasta que decidió ser autónoma.
Y no sólo eso. Atiende muy concentrada la lectura de sus primeros cuentos, de la voz de su madre, hasta que hoy mostró con su dedito al gato y al perro. A los pájaros, las ardillas y al avión ya los tiene muy bien identificados en el aire.
Mi sonrisitas es ya una nueva caminante del mundo. Recorrerá sus propios senderos, abrirá sus caminos y seguirá su ruta, cual mariposa al viento, siempre sostenida por la bendición divina, la protección de sus padres y el amor de quienes la queremos.
