
Donald Trump con Mohammad bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudita
Una nueva geopolítica mundial empieza a configurarse tras las fichas movidas estratégicamente por los Estados Unidos a través de alianzas diplomáticas y comerciales, como las realizadas en Oriente Medio.
En Arabia Saudita, Emiratos Árabes y Qatar, el presidente Donald Trump no solo consiguió inversiones billonarias para su país, sino que instó a la paz y abrió el camino para el desarme nuclear de Irán, así como la estabilidad de Siria tras levantar las sanciones económicas que pesaban contra ese país.
Puso en la mesa propuestas para reconstrucción de la zona de Gaza devastada por la guerra, para convertirla en una zona libre y segura. Impulsa estrategias para solucionar el conflicto israelí, indispensable para la estabilidad de la región y promete ayudar a los palestinos.
Ante un mundo árabe que le recibió con los más altos honores, el presidente Trump definió su política de no intervención, instó a la paz y al desarrollo y los consolidó como grandes socios comerciales.
El discurso del presidente Trump, pronunciado en Riad, poco después de reunirse con el príncipe heredero de Arabia Saudita Mohammad bin Salman, define esta política.
«Ante nuestros ojos, una nueva generación de líderes está trascendiendo los antiguos conflictos y las cansadas divisiones del pasado, y forjando un futuro en el que Oriente Próximo se defina por el comercio, no por el caos; en el que exporte tecnología, no terrorismo; y en el que gentes de distintas naciones, religiones y credos construyan ciudades juntos, no se bombardeen unos a otros» dijo
“Si las naciones responsables de esta región aprovechan este momento, deján a un lado sus diferencias y se centran en los intereses que los unen, pronto toda la humanidad se asombrará de lo que veremos aquí, en el centro geográfico del mundo, y en el corazón espiritual de sus mayores credos», enfatizó Trump.
El mandatario no sólo prometió continuar la asociación de Estados Unidos con el gobierno Saudi, sino que instó a la región a perseguir el desarrollo económico en lugar de la senda «autodestructiva» de Irán.
«Si los dirigentes de Irán rechazan esta rama de oliva, no tendremos más remedio que infligir la máxima presión y llevar a cero las exportaciones de petróleo iraní».dijo, advirtiendo que nunca permitirá que amenacen a Estados Unidos y a sus aliados con el terrorismo o con un ataque nuclear
Instó a Arabia Saudita a unirse a los Acuerdos de Abraham, un pacto de 2020 en el que cuatro estados árabes reconocieron al Estado judío. Pero les dijo que lo hicieran “a su propio ritmo”:
NO INTERVENCIONISMO
Ante los aplausos de la audiencia árabe, y refiriéndose a décadas de las relaciones de USA con Oriente Medio, afirmó que estos «intervencionistas occidentales» habían «destruido más naciones de las que construyeron»
«Demasiados presidentes estadounidenses han estado obsesionados con la idea de que es nuestro deber mirar dentro del alma de los líderes extranjeros y usar la política de EE.UU. para impartir justicia por sus pecados». «Yo creo que juzgar es tarea de Dios. Mi trabajo es defender a Estados Unidos», enfatizó.
ALIANZAS ESTRATÉGICAS
Trump, con su viaje consolidó alianzas estratégicas con tres poderosos países del Golfo Pérsico y abrió las puertas para consolidar las relaciones con Siria.
Fue Mohammad bin Salman, principe heredero de Arabia Saudita quien facilitó la reunión de Trump con el presidente interino de Siria, Ahmed al-Sharaa, lo cual fortalece el liderazgo de ese país en la región y muestra el alineamiento de Siria con USA.
A su vez, Emiratos Árabes Unidos y su presidente, el jeque Mohammed bin Zayed Al Nahyan, se convierte en socio estratégico como mediador clave entre Siria e Israel.
Qatar, con su presidente Tamim bin Hamad Al Thani ha sido crucial en negociaciones delicadas con actores conflictivos como Hamás, Hizbolá, hutíes y talibanes, bajo solicitud directa de Estados Unidos, para acabar con las guerras.
Siria, tras el levantamiento de sanciones impuestas por USA y la normalización de relaciones, se convertiría en otro socio estratégico en esta zona altamente conflictiva y volátil.
NUEVA ERA
Se inicia así una nueva era en las relaciones de Estados Unidos con paises aliados de Oriente Medio, en la búsqueda de estabilidad y seguridad y se mueve el tablero geopolítico del mundo.
