LUNITA EN QUITO ¡FASCINADA!

Lunita rumbo a Quito

Fascinada con Quito y su nueva casa, así es como se siente Lunita en esta, su primera visita a la ciudad donde nació su madre. Sube y baja las escaleras sin cesar, pasea por la terraza y saluda a todos los vecinos, incluso a los perros que arman un verdadero concierto en el barrio. Mira embelesada las montañas y las luces que se encienden al anochecer. Lo explora todo: desde los armarios y las estanterías, hasta el piano. Come habas y choclos a dos manos. También se detiene a mirar fotos y hasta hojea los libros del abuelo. ¡Todo es una novedad fascinante para mi pequeña!

Lunita se ha convertido en un verdadero terremoto de energía desde que aprendió a caminar, especialmente desde aquel día de junio en que festejó el cumpleaños de su madre. Monta en bicicleta y hasta en patineta. Camina con tanta soltura por su barrio y visita a sus amiguitos de la guardería. Juega en los parques infantiles, subiéndose a los toboganes más pequeños sin miedo a nada. En la playa, si por ella fuera, se lanzaría sin dudarlo a alta mar.

Sus primitas, Angie y Kamilita, son sus compañeras inseparables de juegos y la incluyen en casi todas sus aventuras. Y cuando no lo hacen, Lunita protesta enérgicamente con su media lengua, dejando claro que no quiere quedarse fuera.

Esta vez, mis dos pequeños ángeles no están con nosotras. La abuela se dio un escape urgente a Quito para chequear su salud y los achaques propios de su edad. Sofía y Lunita la acompañaron en esta aventura de salud.

Angie y Kamila me visitan diariamente por videollamada, desde San Pete, para contarme sus novedades y decirme, con tanta ternura, que me extrañan. Y yo, por supuesto, también las extraño mucho a ellas.

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