
El Gobierno del Ecuador decidió tomar al toro por los cuernos, al eliminar por fin el subsidio a los combustibles, que beneficiaba por miles de millones de dólares. no a los pobres, sino a contrabandistas, narcotraficantes y grupos ligados a la minería ilegal. El subsidio lo focalizó a favor de sectores estratégicos como el transporte, creando incentivos para su actividad. Tampoco eliminó el subsidio al consumo de gas de uso doḿésstico.
Las cifras no mienten. El suministro de combustible en alta mar, o en provincias fronterizas con países en los que el combustible tiene precios internacionales, supera en mucho al consumo en las ciudades más pobladas del Ecuador. Ese es un claro indicador de que los miles de millones que destina el Estado para este subsidio, va a los bolsillos de las mafias.
Esta es una verdad denunciada por años, a la que los gobiernos de turno se han hecho de la vista gorda porque propiciaron y se beneficiaron de este ilícito o por miedo al alto costo político que significa tomar al toro por los cuernos.
Otganiazaones sociales, ligadas concientemente a estas mafias, o utilizadas por ellas, anuncian posiciones en contra de la eliminación del subsidio y hasta de la consulta popular, apoyando incluso a organizaciones de justicia que lo único que hacen es poner zancadillas a la lucha contra la violencia y la corrupción que carcome al país.
En el programa punto G que dirige Janet Hinostroza, recordó claramente la verdad de los subsidios, al señalar que en los últimos trece años se han destinado más de 13 mil millones de dólares para este fin, de los cuales el 53 por ciento, beneficia al sector más rico del país.
Estos 500 millones de dólares anuales, que va a los ricos, supera hasta en el doble, al dinero que se destina para pensiones jubilares, subsidio de desarrollo humano o desnutrición infantil
Las ciudades de mayor consumo de combustibles no son Quito, Guayaquil o Cuenca en donde se concentra la mayor población. Increíblemente, las ciudades de mayor consumo, el doble que en Pichincha, son El Oro y Zamora Chinchipe, fronterizas con Perú, en donde se pagan los combustibles a precios internacionales.
Galápagos, la menos poblada del país, consume el 42 por ciento más que Guayas y 26 por ciento más que Pichincha . Es el contrabando en alta mar.
Según las cifras dadas a conocer por Janet Hinostroza, cada año se contrabandean 115 millones de galones de gasolina que al país le cuestan 200 millones de dólares. Es decir que la tercera parte del subsidio se destina a estas mafias.
La eliminación de estos subsidios a las gasolinas generará 700 millones de dólares cada año, los que deben destinarse a educación, salud, seguridad y otras necesidades básicas del país,
