
¿Sabías que los manatíes, conocidos también como vacas marinas, están en peligro de extinción?
Para preservar la existencia de estos simpáticos animales, hay un sitio en Bradenton, Estados Unidos, encargado de rehabilitar su hábitat y su vida.
Los manatíes son animales sumamente pacíficos y tranquilos. Se los ve realmente fascinantes y tiernos. Son los únicos mamíferos marinos 100% herbívoros. Pasan la mayor parte del día pastando en algas y plantas marinas, comiendo hasta un 10% de su peso corporal (¡eso son unos 30 a 50 kg por día!).
Aunque suben a la superficie a respirar cada 2 a 5 minutos, si están en reposo, pueden aguantar la respiración hasta por 20 minutos bajo el agua.
A diferencia de la mayoría de los mamíferos que tienen siete vértebras, los manatíes solo tienen seis vértebras cervicales (en el cuello). Esto significa que tienen que girar todo su cuerpo para mirar hacia atrás.
Tienen un sistema de reemplazo continuo de muelas a lo largo de su vida, similar al de los elefantes, para lidiar con el constante desgaste de su dieta vegetal.
Los manatíes están en peligro de extinción debido a las colisiones con botes y la pérdida de su hábitat natural.
Por ello, el trabajo de rehabilitación que se realiza en el acuario del Museo Bishop, en Bradenton, es importante para preservar esta especie. En este se cuida a los manatíes enfermos y huérfanos, hasta que alcancen su peso normal -unas 300 libras- y ganen fuerza para poder reinsentarlos a su hábitat natural.
