
Según varios estudios científicos y revistas especializadas, el síndrome de Asperger se incluye actualmente dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Las personas con esta condición neurológica experimentan y observan el mundo de una forma diferente. A menudo, demuestran fortalezas notables, como una gran capacidad de concentración, una memoria excepcional y una marcada creatividad.
Estas personas no tienen dificultad para querer, sino a veces para expresar ese querer según las normas sociales.
Sus mentes brillan por:
- Focos de interés intensos.
- Pensamiento lógico.
- Atención al detalle.
Es crucial entender que quienes tienen esta condición neurológica pueden llevar una vida plena y exitosa si reciben orientación y apoyo oportuno y adecuado.
El diagnóstico del Síndrome de Asperger debe ser realizado por un profesional de la salud mental especializado, como un psiquiatra o un psicólogo infantil.
Características Principales:
Las personas con síndrome de Asperger tienen dificultades en la interacción social. Les resulta difícil entender y responder a las señales sociales, como el lenguaje corporal y el tono de voz. Pueden tener problemas para hacer amigos y mantener conversaciones.
Tienen intereses muy específicos y realizan actividades de manera repetitiva. Pueden estar obsesionados con un tema en particular o realizar ciertos movimientos de manera constante.
Es fundamental recordar que el TEA se manifiesta como un espectro, lo que significa que no hay dos personas con Asperger exactamente iguales.
