NUEVO AÑO LLENO DE AMOR

Qué lindo fue el inicio de año, con la familia unida, los hijos creciendo y los chiquillos corriendo a nuestro alrededor o por el mundo. Fue un  renacer de la esperanza, del amor, de los planes hacia el presente y el futuro. 

En este 2026, la inocencia de Angielisita, Kamilita y Lunita, tejida entre  fantasías y realidades, avivaron el deseo de compartir sus sueños.

Entre luces vibrantes y el calor de nuestras promesas, recibimos este año con la certeza de que Dios guiará nuestro camino. Mientras Sofi, Majed y Lunita partieron hacia Egipto y Arabia Saudita para compartir con su familia árabe, nosotros, los abuelos, junto a  María Elisita, José y sus pequeñas, disfrutamos   el calor del hogar con una cena hogareña en la casa de la abuela,  la acción de gracias por todo lo vivido, y un montón de sueños y promesas por cumplir.

No faltaron los ritos de medianoche, las 12 uvas, las velitas encendidas, el barrer las malas energías hacia fuera y el abrazo profundo de la media noche.  Estamos vivos para amar y unidos para compartir.  ¡Gracias, Dios!

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