
¡Cuántas víctimas, cuántas vidas y familias destrozadas, cuánta destrucción, cuánto sufrimiento indecible! dijo hoy el Papa León XIV al referirse a la guerra contra Ucrania al cumplirse cuatro años de este conflicto. Pidió que callen las armas, que cesen los bombardeos y se refuerce el diálogo para abrir el camino inmediato a la paz.
Toda guerra es una herida infligida a toda la familia humana: deja tras de sí muerte, devastación y una estela de dolor que marca a generaciones, afirmó
La paz es una necesidad urgente, que debe encontrar espacio en los corazones y traducirse en decisiones responsables, insistió el Pontífice ante miles de feligreses reunidos este domingo en la Plaza de San Pedro.
Ni Kiev ni Moscú han revelado cifras precisas sobre las bajas militares o civiles causadas por el conflicto. Según el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, CSIS, al ritmo actual, las pérdidas combinadas ruso-ucranianas podrían alcanzar los dos millones para la primavera de 2026.
