
Auto retrato de Angielisita
«Hoy, al salir de la escuela, mis pequeñas llevaban en sus manos un sobre como si custodiaran el más preciado secreto. Al llegar a casa, lo guardaron sigilosamente en esas ‘covachitas’ que tienen bajo sus camas. Ni siquieran los abuelos podían verlos. Incluso Sky tenía prohibido acercar

Tarjeta de Kamilita
Horas más tarde, cuando llegó su madre, Angielisita y Kamilita corrieron a sus refugios. Asomaron con una sonrisa tan grande como sus caritas y entregaron su tesoro. Mientras María Elisa abría cada sobre, el tiempo parecía detenerse; sus ojos se humedecieron y todo culminó en ese abrazo eterno, ese nudo indisoluble de ternura que solo se trenza entre una madre y sus hijos.
Solo entonces pudimos descubrir el secreto: eran las tarjetas del Día de la Madre, dibujadas y pintadas con todo su amor y creatividad.. Cada una venía acompañada de sus fotografías escolares, en marcos diseñados y pintados con su propia habilidad y candor.


¡Pequeñas mías! Son la expresión más bella de Dios y de su infinito amor.
