
En una ceremonia cargada de simbolismo y patriotismo, Laura Fernández Delgado juró como la 50.ª presidenta de Costa Rica este 8 de mayo en el Estadio Nacional de San José. En su primer discurso a la nación, la politóloga de 39 años —la segunda mujer en la historia del país en alcanzar el cargo— proclamó el nacimiento de una «Tercera República», un proyecto centrado en la modernización institucional y la lucha frontal contra la corrupción y el narcotráfico. «No asumo un cargo, asumo un pacto con Dios y con Costa Rica», sentenció Fernández ante miles de simpatizantes, subrayando que su administración será de resultados tangibles y lealtad absoluta al pueblo que «abrió los ojos» en las urnas.
El entorno de la toma de posesión reflejó una mezcla de fervor popular y una sólida presencia internacional, con delegaciones de más de 70 países y figuras clave como el presidente de Panamá, José Raúl Mulino. El Estadio Nacional, teñido de blanco, azul y rojo, vibró con actos culturales que celebraron la identidad costarricense antes del protocolo formal. Sin embargo, el ambiente político estuvo marcado por la fuerte continuidad del legado de su predecesor, Rodrigo Chaves, quien estuvo presente en la ceremonia y ha sido designado como pieza central del nuevo gabinete en los ministerios de Presidencia y Hacienda, consolidando un bloque de poder con mayoría legislativa inédito en la historia reciente.
La narrativa de la nueva mandataria no solo se enfocó en la gestión pública, sino en la «herencia de cambio» que promete multiplicar. Entre aplausos y coros de «no aflojar», Fernández describió una ruta clara hacia una economía creciente y una seguridad reforzada, inspirada en modelos de mano dura que han ganado tracción en la región. Al cierre de su alocución, entre la solemnidad de los himnos y la alegría de la fiesta democrática, la presidenta reafirmó su compromiso de llevar las oportunidades a cada rincón del país, dejando claro que su gobierno buscará transformar la esperanza en una realidad palpable para todos los costarricenses.
