
¡Oh!, terminaron las vacaciones, los paseos, las mañanas sin prisa y el reloj despertador durmiendo un poquito más. ¡Llegó la hora de volver a los libros, a las aulas, a los maestros y a los compañeros de clase!
Angielisita inicia su segundo grado y Kamilita, Kindergarten. Entre entusiasmadas y un poquito recelosas ante su nuevo año escolar, alistaron sus mochilas, sus útiles escolares, culminaron las últimas tareas de verano y… ¡a estudiar se ha dicho!
Hoy fue un día muy especial. Angielista, con su mochila rosa, tatuada de fresas que escogió para este año, y Kamilita, con la azul llena de perros y gatitos, acudieron a la iglesia para recibir la bendición de estas fieles compañeras, portadoras de sus sueños, de sus miedos, de sus risas, del ajetreo de sus manitos y de sus primeros trazos escolares (una hermosa tradición muy arraigada aquí en los Estados Unidos al inicio de cada ciclo escolar).
Pequeñitas, empiezan el descubrimiento de sus grandes amigos: los libros y todo lo nuevo que tienen por aprender. Que Dios las bendiga siempre. Sus padres estarán ahí para guiarlas, y los abuelos, siempre a la retaguardia, listos para apoyarlas con todo el amor del mundo.
